• La quinta entrega de la saga Underworld, Inframundo Guerras de Sangre, busca poner fin a la historia de Selene
  • Inframundo Guerras de Sangre es la muestra perfecta de todo lo que se debe hacer para volver a matar una franquicia que ya estaba enterrada y olvidada

Inframundo Guerras de Sangre

Es imposible saber cuáles fueron las intenciones de Sony Pictures para reactivar la saga Underworld cuatro años después de Inframundo: El Despertar (2012), lo cierto es que Inframundo Guerras de Sangre (Underworld: Blood Wars, 2016) es la muestra perfecta de todo lo que se debe hacer para volver a matar una franquicia que ya estaba enterrada y olvidada.

La quinta entrega de la saga presenta un guión descuidado e incongruente y un apartado visual muy desafortunado, haciendo notar la inexperiencia de su directora, la debutante Anna Foerster, quien en ningún momento consigue crear un universo propio, sin embargo, todas las deficiencias de Inframundo Guerras de Sangre vienen de una historia sencilla que no cuenta nada nuevo dentro de esta saga y aun así se atropella a sí misma.

Una hija y una historia olvidada

Inframundo Guerras de Sangre

En Inframundo Guerras de Sangre, Selene (Kate Beckinsale) continúa con su interminable lucha contra los hombres lobo sólo que en esta ocasión los mismos vampiros serán sus enemigos en un intento por capturarla a ella y a su hija, ya que la sangre de ambas tiene poderes con los que se podría poner fin a la eterna guerra de clanes, bueno, eso es en teoría lo que se buscaba contar porque la premisa que da pie a este despilfarre se pierde en un mar de situaciones ilógicas que guardan poca o ninguna relevancia para la trama, incluso parece que la película se filmó con diferentes guiones.

Como suele suceder con las películas más desafortunadas de este género, hay un derroche de secuencias de combate, aunque aquí no son espectaculares y sí muy predecibles a lo que se añade una muy pobre calidad de los efectos visuales.

Inframundo Guerras de Sangre

Está bien, a una película como Inframundo Guerras de Sangre no se le puede exigir algo que no está dentro de sus objetivos, sin embargo, como producto de consumo desechable resulta ser un mal entretenimiento, la directora apuesta por una edición rápida alternando encuadres cortos con largos en un intento por poner énfasis en las intrigas fraguadas entre personajes, sin embargo, esto solamente genera desesperación en el espectador al abusar del plano contraplano, y confusión narrativa al no corresponde el estilo visual con el tono que se busca crear.

Una franquicia desgastada

Ojalá solo fueran detallitos pero Inframundo Guerras de Sangre llega a cansar con sus absurdos, ni siquiera es hábil para definir su estética todo se siente plastificado, desde las actuaciones hasta la paleta de colores.

Ni Kate Beckinsale ni su nueva adición Theo James pueden salvar el desastroso resultado, y es que, Inframundo Guerras de Sangre muestra el desgaste de una franquicia que no tiene nada más por ofrecer.

Por: Aurora Alejandra Lomelí Pérez (@alejandraurora_)

Underworld: Blood Wars – Inframundo Guerras de Sangre
Dirección: Anna Foerster
Guión: Cory Goodman
Actúan: Kate Beckinsale, Theo James, Charles Dance, Bradley James
Fecha de estreno: 2 de diciembre de 2016