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¿Qué reflexión nos dejan los Niños Incómodos?

Ni%C3%B1osincomodos ni%C3%B1aUna de las grandes características de las redes sociales y de internet en general, es que cada vez más personas y actores pueden expresar su forma de pensar y dar a conocer sus ideas, propuestas y sobre todo, confrontarlas con gente más allá de sus más allegados. Anteriormente las discusiones de política, económicas, sociales, y en general cualquier discusión tenía lugar solamente en lugares físicos como salones, cafeterías, restaurantes, plazas, etc. Todo esto, con las limitaciones propias del lugar,  como el espacio y entre mayor número de personas más difícil era escuchar todas las opiniones.

Hoy tenemos las herramientas digitales que permiten perdurar las discusiones y sobre todo conocer una cantidad de puntos de vista que fuera del mundo digital sería muy difícil encontrar. Esta ventaja sin duda ayuda a que todos estemos más informados y sobre todo, que las  opiniones que nos hagamos de los temas sean completas a partir  de escuchar puntos de vista cada vez más diversos.

En este sentido, últimamente han surgido otras opiniones y propuesta sobre el futuro del país. En esta semana cobró auge el video de los “Niños incómodos” manufacturado por Grupo Nacional Provincial, producto de una campaña llamada “Nuestro México del Futuro” donde básicamente convocaron a todo aquel interesado en dar una propuesta sobre lo que hay que cambiar para que México tenga un mejor futuro.

En resumidas cuentas, y a reserva de que cada uno lo vea, el video “retrata” una realidad representada por niños que  se ven envueltos situaciones cotidianas de violencia, corrupción , delincuencia, etc. Al final, una niña pregunta a los cuatro candidatos presidenciales si solo les interesa la silla presidencial o el futuro del país, rematando que si el México reflejado en el video es el futuro que les espera, lo rechazan.

El video tiene una muy buena producción incuestionablemente y su mensaje parece ser tan seductor que ha levantado las más diversas reacciones, mismas que podemos resumir en dos: por un lado entre aquellos que lo perciben como un reflejo fiel de lo que pasa a diario en el país,  y que refrendan la visión mostrada, adhiriéndose a la sensación de hartazgo y sumándose a la exigencia de que el próximo Presidente debe de una vez por todas velar por los intereses de todos y combatir aquello que evidentemente está mal.

En la otra cara de la moneda están aquellos, que critican el video a partir de cuestionar el origen privado de éste y su aparente “ilegitimidad” de abogar por la solución de problemas manipulando su percepción sin argumentos sólidos. En otras palabras, alegan con buena razón, de la caricaturización de los problemas nacionales, concluyendo que la reflexión por la que conduce el video no llega a ningún puerto útil ni verdadero ya que solo limita la participación y crea una visión totalmente negativa de la situación de México.

ni%C3%B1os incomodos ni%C3%B1oEn este mar de opiniones que incluyen también a quienes ven en el video elementos de maltrato infantil, discriminación a partir de estereotipos, entre otros;  puede verse la complejidad de la sociedad mexicana. Contrario a estigmatizar las opiniones entre  a una u otra postura, el video ha servido sin duda para levantar un debate que ha superado la complejidad del video mismo.

Sin adentrarnos en una especulación o análisis exhaustivo de los motivos que llevaron a GNP a hacer un video con esas características con mensajes tan debatibles, existe una reacción bastante real entre aquellos que lo vieron y se situaron en un sin número de posiciones aquí resumidas quizá muy simplistamente en dos.  Este video ha motivado una discusión no solo en redes sociales, y otros espacios de encuentro como charlas de café, salones de clase, sino que llegó incluso a la máxima institución de diálogo del país, el Congreso.

En una democracia el diálogo forma parte necesaria para la solución de los problemas, y no solo por la retórica que vemos en spots día a día, sino porque es a través del diálogo que manifestamos nuestras diferencias; pero sobre todo, la capacidad de que sea igualmente a través de él y la razón, la vía y el camino para dirimirlas para llegar a acuerdos que vean por todos los involucrados.

Por todo esto es que quise hacer notar esa realidad que los “niños incómodos” no contemplaron. Es decir, contrario a la imposición de una “realidad” mostrada convenientemente con niños, el video se volvió objeto público y quedó expuesto a la discusión y al escrutinio de todos los que se integraron al debate; donde las razones a favor de una postura u otra ayudó a la creación y la consideración de elementos que cada uno no observó en un primer momento por su situación particular.  Esta es la esencia de la construcción de consensos y la convivencia entre personas con intereses diversos.

Sin querer sonar a comercial del IFE, esta es la esencia de la democracia. Ojalá que estos ejercicios de crítica y exposición de razones se reprodujeran más y más, pero sobre todo, aceptando el compromiso que implica formar parte y contribuir activamente  a la identificación y  solución de los problemas comunes. Cuando sea parte inherente de nuestra cultura y se encuentre expandida en todos los ámbitos de nuestra vida pública, no necesitaremos abogar a la voluntad de un Presidente, un gobernador, o cualquier figura de autoridad para que solucione los problemas, porque habremos entendido que la solución somos todos.

 

Aquí el video para quien no ha tenido oportunidad de verlo, aquí el enlace.