Se acerca el Día de Muertos, una celebración mexicana de origen prehispánico que en honor a los difuntos el 2 de noviembre. La festividad comienza el 1 de noviembre, y coincide con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos.

Esta fiesta con profunda raigambre mexicana, se celebra también en algunos países de América Central, así como en comunidades de Estados Unidos, donde habitan un gran número de mexicanos. La Unesco ha declarado la festividad mexicana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Si usted amable lector, llegó a este artículo vía Google, seguramente lo que esta buscando son las famosas Calaveras literarias, o calaveras de muertos, las cuales son muy populares en estos días, y consisten en rimas escritas de manera divertida, satíricas y críticas donde se hace referencia a alguna cualidad o defecto de un personaje o de asuntos de interés general o que están de moda, irreverentemente y con una escritura ligera.

Tienen su origen de la famosa irreverencia mexicana, capaz de burlarse hasta de la propia muerte. Aunque después se amplió al ámbito de políticos, funcionarios y otros personajes públicos. En México forman parte importante de la tradición de Día de Muertos.

Entre las composiciones populares más originales de los mexicanos figuran las Calaveras, escritas en versos de métrica y rima libres en “honor” de alguna persona o de muertos célebres y que se elaboran, por tradición, en el mes de noviembre, durante la fiesta de los difuntos.

Tienen la finalidad de divertir a la gente por medio de comentarios agradables y burlones hacia algún sujeto o lugar de poco agrado.

Algunos ejemplos:

“Mujeres juntas, ni difuntas!
dijo la catrina llevándose a su galán,
es más fácil que lloremos juntas
que éste se pase de patán!”

“Al fin que pa’ morir nacimos
llegó la flaca y de un jalón
y nosotros ya la hicimos
vamonos para el pantéon”

“Una noche en el panteón
llegó la catrina y gritó
“Ahí viene Mariano
con un palo en la mano”