Postal

El viernes pasado acudí a la Universidad Intercontinental a una mesa redonda sobre el estado de la tipografía en México. El panorama? desalentador. En la mesa estaba Quique Ollervides, Cristóbal Henestrosa y José Luis Coyotl. Los organizadores eran la gente resposable de la revista Tiypo, la primera revista mexicana dedicada a la tipografía.

Quique fue el más ecuánime, su experiencia en el campo profesional se notaba, ha desarrollado muchas fuentes de display para varios logotipos, o bien diseñado una tipografía completa a partir del mismo.

Cristóbal Henestrosa realizo su tesis acerca del primer alfabeto tallado en México en la época de la colonia.

José Luis Coyotl es un chavito, más bien ensimismado que habla de la tipografía con una pasión que más bien raya en lo friki (el mismo lo reconoce). De los tres era el único que a podido pasar del amateurismo a poder comercializar sus tipografías. Algunas de sus fuentes pueden adquirirse en el catalogo de T26. Al parecer son pocos los que han podido darse este lujo, por lo que dijeron, en México, se pueden contar con los dedos de la mano y sobran dedos.

Los tres tienen un denominador común: la pasión por los tipos. De otro modo no podría entenderse su dedicación a una disciplina tan poco remunerada en función del tiempo que debe invertirse.

Se hablo también de la poca o nula tradición tipográfica en México, que a pesar de haber tenido la primera imprenta de América no ha existido una educación o estudio que la continuara o al menos la mantuviera. Me refiero a la tradición. Y esto es cierto, en las escuelas de diseño no se aborda a la tipografía con la suficiente seriedad.

La dificultad de realizar una tipografía para texto encierra muchas dificultades, según dijeron, ya me imagino, Frutiger, Mengelt y Gürler tardaban años en realizar una fuente. De echo este último en una entrevista menciono que el único un intento serio en la historia acerca de una preocupación de como facilitar la lectura de la tipografía provienen de la época de la Bauhaus durante los años 30. Con eso les digo todo.

Personalmente pienso que la tipografía es un producto que se vende solo. Es decir, la necesitaremos siempre que la comunicación verbal deba ser transformada en imágenes visuales, legibles y que deban ser difundidas, por ello el descuido en esta área y más aún con la llegada de los computadores cualquier aficionado diseña sus propias letras. Esta democratización del medio más que hacerle un favor ha desvirtuado el campo. Hoy todos saben hacer tipografía. Será?

Al llegar, me toco el placer de conocer a la gente responsable de la revista Tiypo, en especial a Paco Calles. Cuando tomaba asiento, me pregunto; cómo te enteraste? le dije que tenía un sitio web en el que difundía información relacionada con el diseño gráfico. me pregunto el nombre del sitio y le respondí: Isopixel, fue cuando estrecho mi mano y me dijo tanto gusto. Paco conocía el weblog y al parecer lo lee a diario. Eso me dio muchísimo gusto.

A ver si desde Isopixel podemos difundir un poco más la tarea de esta gente que tanto amor siente por la tipografía. Comenzaré publicando algunas de las postales que se vendieron en el evento. Eso sí, la lateral del blog y en tamaño y resoluciones pequeñas. Solo para animarlos a comprarlas. A ver si es posible también difundir un poco el catalogo con el que cuentan. Paco, espero tu email 😉