Menu
in

Wearables para un Sistema de Salud Inclusivo y Universal en México

Los wearables permiten el monitoreo continuo de signos vitales y ayudan a mejorar hábitos alimenticios, de sueño y fomentar la actividad física

La División de Ingeniería del ITAM y The CIU presentan el análisis y principales resultados del estudio “Wearables: Para un Sistema de Salud Inclusivo y Universal en México”.

Los wearables son dispositivos electrónicos que son usados como vestimenta, accesorios o implantes corporales. Pueden, de forma continua, crear, analizar y reportar información sobre signos vitales, así como transferirlos vía internet. Asimismo, contribuyen a mejorar el cuidado de la salud y el bienestar, por medio del monitoreo de síntomas y el diagnóstico de enfermedades, permitiendo la generación de sistemas más completos de prevención y mantenimiento de la salud.
De esta forma, su adopción generalizada se vuelve crucial en el diseño de cualquier política de salud.

Al 3T-2020, existían ya en México 9.4 millones de usuarios de relojes inteligentes, que representó una penetración de 9.1% en la población mexicana mayor de doce años (The CIU). Esta limitada adopción sugiere a la vez un vasto potencial de aprovechamiento de los beneficios derivados de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), en este caso de los wearables.[1]

Consistentemente, ha reportado The Social Intelligence Unit (The SIU) que un aumento de un punto en el Índice de Desarrollo TIC en México se correlaciona con un aumento de más de seis meses (0.56 años) de esperanza de vida en las entidades federativas.[2]

Wearables para Combatir las Enfermedades no Transmisibles

Los wearables son utilizados como una herramienta para incrementar la eficiencia de los sistemas de cuidado de la salud, principalmente a través de sus funciones de monitoreo, registro y análisis de signos vitales, así como de distintos parámetros de actividad física, hábitos alimenticios y sueño.

Entre los accesorios disponibles en el mercado se encuentran los relojes y las pulseras inteligentes, lentes inteligentes, joyería y prendas de vestir, entre muchos otros.
Estos dispositivos se constituyen en interfases de recolección, análisis y presentación de los datos generados a lo largo del tiempo que, al ser sincronizados con algunas aplicaciones, proporcionan recomendaciones para mejorar hábitos alimenticios e incentivando la actividad física.

Uso de Wearables en el Cuidado de la Salud

Fuente: The Competitive Intelligence Unit, 2020

El estudio elaborado por la División de Ingeniería del ITAM y The CIU señala que, en 2018, México registró una mayor prevalencia y número de muertes a causa de ENT que a causa de las enfermedades transmisibles, como infecciones respiratorias o enfermedades diarreicas.

De acuerdo con un estudio del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), 14% de sus beneficiarios y 6.3% de la población mexicana padece de alguna ENT, con lo que además amenaza la viabilidad financiera de las instituciones de salud pública en México.[3].

Estadísticas de la Secretaría de Salud muestran que, al mediados de 2020, de los casos confirmados de COVID-19, 20.1% sufría de hipertensión, 19.6% obesidad y 16.4% diabetes. Esto demuestra su impacto en México habría sido considerablemente menor, de no contar con una prevalencia tan elevada de las ENT.

Los wearables, al contar con capacidades como las descritas, son la herramienta idónea para combatir las ENT, mismas que representan la mayor carga financiera para el sistema de salud y, a su vez, para los hogares. Las seis ENT con mayor impacto financiero generaron un gasto de casi $80 mil millones de pesos para el IMSS.[4]
A su vez, la adopción de estos dispositivos para monitorear a los pacientes y generar información y datos para el historial clínico, podría ayudar a reducir considerablemente los tiempos de espera y el número de consultas médicas, reduciendo, así, los costos para el sector salud, entre muchos otros beneficios.

Desafíos: Interoperabilidad, Conectividad y Otras Asignaturas de Política Pública
La interoperabilidad es la posibilidad de conexión entre dispositivos inteligentes para el intercambio y manejo de información. Esta propiedad en el ámbito de los wearables abarca, por ejemplo, desde la compartición del ritmo cardíaco de los pacientes, a través de una banda deportiva, hasta su monitoreo por parte del sistema de salud.
Es tal el alcance y potencial que tiene el intercambio de información en el sistema de salud que alrededor del mundo, que se ha convertido en un tema central de atención para el monitoreo de casos de COVID-19.

En México, es la NOM-024 regula el sistema de información de registro electrónico para la salud (SIRES). No obstante, a pesar de la búsqueda de la aplicación de dicha norma, no se ha logrado que los diversos sistemas de salud (privados, públicos, estatales ni federales) se integren dentro de este marco, limitando así los beneficios de la interoperabilidad de la información.

La persistencia de esa fragmentación de sistemas de salud y su información viene parcialmente compensada por esfuerzos aislados para su compartición. Por lo tanto, si bien la NOM-024 sirve como guía, no ha logrado crear un entramado nacional de interoperabilidad para el sistema de salud.

Así y con el fin de aprovechar las potencialidades que presentan los wearables, resulta imperioso lograr la plena conectividad de centros de salud, hospitales, médicos y pacientes de toda la república.

Es decir, la conectividad y cobertura nacional son necesarias para alcanzar en cada región del país al usuario final de wearables, dentro y fuera de un hospital. En particular, la conectividad de telecomunicaciones móviles es vital al ser los smartphones el principal dispositivo de sincronización de wearables.

Conclusiones y Recomendaciones Generales

Los wearables son ya elementos de una red de conectividad que se aprovechan en diversos países, presente y futuro del sistema de salud.
Por lo tanto, la División de Ingeniería del ITAM y The CIU en el estudio titulado “Wearables: Para un Sistema de Salud Inclusivo y Universal en México” recomiendan:

  1. Incluir una estrategia gradual basada en dispositivos portátiles en el Plan Nacional de Salud
  2. Foco en el uso de wearables para prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles
  3. Promover el cumplimiento efectivo de la normativa de interoperabilidad, tanto en el sistema público como en el privado
  4. Considerar experiencias previas, locales y privadas, para mejorar las regulaciones de interoperabilidad existentes
  5. Revisar y actualizar las regulaciones destinadas a garantizar la calidad de los datos de salud y los dispositivos de aprobación como los wearables
  6. Implementar una estrategia de facturación de datos inversa, centrada en el apoyo financiero para la conectividad de datos a hogares de menores ingresos
  7. Incentivos fiscales para reducir las barreras financieras para la adquisición de dispositivos portátiles y promover el desarrollo de software asociado
  8. Implementar de un sistema intensivo en teléfonos inteligentes, para que tanto usuarios como personal de salud, visualicen y analicen los datos generados

[1]The Competitive Intelligence Unit, “Wearables: Pionero de Un Mundo de Objetos Conectados”. Disponible en: https://bit.ly/3ujmDmD

[2] The Social Intelligence Unit. “Salud y Desarrollo TIC: una relación de Complementariedad”. Disponible en: https://bit.ly/3bb2PZy

[3]3 Instituto Mexicano del Seguro Social. “Informe al Ejecutivo Federal y al Congreso de la Unión 2018-2019”. Disponible en: https://bit.ly/2ZrdMkf

[4] Id

No olvides seguirnos y comentar en Twitter y Facebook

Salir de la versión móvil