Hace ya más de cuatro años que comencé con este blog, en aquel tiempo la palabra blog era casi un arcano entre la mayoría de la gente. Blogs de diseño en español no había, solo un puñado de ellos escritos en inglés.
Vale decir que entendí a ciencia cierta el poder y la magnitud de aquello que llamaban bloggear a partir del 11 de septiembre de 2001. Ese mismo día tramite mí cuenta en Blogger, lo demás ya es historia.
Desde hace dos años quizás, han proliferado los blogs de diseño a pasto. Ahora se les encuentra en cualquier lado. La mayoría de las veces refriteando, como hace un servidor noticias que encuentra en cualquier lado. Es raro ver bitácoras que estén generando contenido propio, las hay, pero son las menos.
Este blog al inicio comenzó como lo hacían la mayor parte de bloggers de aquel entonces, enlazando sitios y dando una breve descripción de los mismos. Supongo que la escasa cantidad de información referente al diseño que podías encontrar desperdigada por ahí, hizo que mi blog se hiciera cada vez más conocido. Es justo decir que los primeros años de Isopixel así fueron, creando notas propias y enlazando a diestra y siniestra. Tendencia que mantengo hasta el día de hoy.
La pregunta es ¿porqué habiendo tantos blogs de diseño, de excelente manufactura, este triste aprendiz de blogger sigue manteniendo su alta dosis de credibilidad? ¿y una buena cantidad de visitas que día a día se van incrementando?
La respuesta no la tengo, es obvio, de otro modo crearía blogs “exitosos” a troche y moche. La única razón que encuentro es que este blogs en determinados momentos ha navegado entre lo personal, lo profesional y lo banal. Pero principalmente a que desde el inicio se hace con el corazón.