Me chupo el dedo
Por vuarnet | 4 de June, 2004.
Publico el verso completo de Sabina; Me chupo el dedo, que ha causado mucha controversia en otro blog. A ver si contextualizada la frase que da titulo al poema se entiende mejor.
Me chupo el dedo
No amortaja la tinta el alfabeto
Sino la caja en cinta de Pandora
Abona mi locura un chip inquieto
Me apoltrona la usura de la aurora
Duermo al toque de centinela alerta
Nado sin agua
Como entre bebidas
Cambio la cerradura de la puerta del sol
De las desiertas avenidas
Me destroza el charol de los zapatos
Saco la lengua en los autorretratos
Que esboza a mis espaldas el otoño.
Se me saltan las lágrimas de risa
Ruedo despacio porque tengo prisa
Me chupo el dedo porque sabe a coño.
Aunque siempre sera mejor escucharlo de viva voz del buen flaco.
PD
Me podrían decir que entienden ustedes tras el aparentemente misógino verso?
June 4th, 2004 at 2:14 pm
¡Que bueno!
(mejor no digo lo que entiendo, que soy alergico a las controversias xD)
June 7th, 2004 at 10:40 pm
Yo entiendo una sarta de frases sin sentido.
June 8th, 2004 at 10:00 am
No veo muy bien dónde está lo misógino, pero si veo muy bien la posición irreverente y sarcástica, informal y casi transgresora del tipo, que está y quiere seguir estando por fuera de los parámetros sociales que le tratan de imponer.
El alfabeto no es el corto. El corto es el que escribe y lo que escribe: cambiar la cerradura de la puerta del sol es que no le importa mucho el resto; nadar sin agua… o contra ella y desatender las posibles buenas costumbres alimenticias que dictan los médicos o “dietólogos”…
En fin…
Este poema no está por fuera de la línea a la que Sabina nos tiene acostumbrados, aunque puede que esta vez hubiera combinado las del alfabeto de otro modo para inquietarnos, por un lado, y para no contradecirse en su primer verso, por el otro.
October 26th, 2004 at 7:58 pm
a que bonito es recordar, recordar es reir =O)
December 14th, 2004 at 7:36 pm
a mi me parece, una buena, que de moraleja, lleba a no subestimar, ni al que va despacio por la prisa, ni mucho menos a quienes se chupan los dedos